2Tanto la cebolla, como la zanahoria, el apio y los ajos van a ir picados en tamaños muy pequeños. De este modo, las verduras no destacarán por encima de la carne picada.
3Una vez cortadas, es cuestión de pocharlas a fuego lento en la sartén, junto con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. A continuación, añade la carne y cuando esta haya cambiado de color, vierte el vino blanco y removemos hasta que evapore, eliminando el alcohol.
4Es el momento de agregar el tomate
5Como ya sabes, para hacer una salsa boloñesa, el ingrediente principal – o uno de ellos- es el tomate. Agrégalo a las verduras y a la carne y deja que se cocine otros veinte minutos.
6Si buscas una salsa boloñesa fácil y rápida, ¡ya la tendrás! Pero si te apetece seguir la receta de la salsa boloñesa tradicional, esta deberá permanecer bastante tiempo en el fuego.
7Presta atención a la cocción de la salsa
8En concreto, una hora y media más. Un proceso un poco largo, en el que deberemos ir añadiendo agua o vino, si vemos que la salsa ‘chupa’ demasiado.
9No obstante, es importante recordar que la salsa boloñesa no es una ‘salsa de tomate con cosas’, ¡para nada! Se trata de una salsa más bien espesa con carne y hortalizas, acompañadas de tomate.